Comer bien fuera de casa es posible


¿Te toca comer fuera de casa?

Mucha gente, por trabajo, se ve en la obligación de comer fuera de casa y en muchas ocasiones esto suponer escoger un tipo de comida que no es el que más nos conviene. Es el caso de los rebozados, fritos o alimentos con mucha grasa, con exceso de sal, que sabemos que no son la opción saludable, pero convencen a nuestro paladar durante una jornada de trabajo dura.

Por supuesto, todo cuenta en el marcador, porque día tras día iréis cogiendo esos kilos de más que se trasforman en grasa.

¿Qué puedes hacer para evitar esta situación?Comer fuera de casa

  • Lo primero es intentar no llegar a la hora de la comida con mucha hambre. Toma una pieza de fruta o cereales un rato antes de comer y bebe abundante agua. Así evitarás sentir mucha hambre y podrás decir NO a esos tentempiés que te ponen antes de comer.
  • Para beber escoge agua, una cerveza o una copa de vino. Evita los refrescos.
  • A la hora de elegir el primer plato, escoge la ensalada o el gazpacho y si quieres algo caliente, escoge la sopa.
  • El segundo plato debería ser algo de pescado o carne (mejor pollo o pavo), acompañado de verduras. Olvídate de las patatas fritas, pero si te apetecen patatas, que sean al horno o vapor.
  • Si has de elegir pasta, mejor la que no lleve salsa y mucho menos nata. Y cuidado, pizza no es una opción.
  • Lo siento, te toca evitar el postre, aunque la buena noticia es que puedes escoger café o té. Si no puedes resistirte, al menos no escojas dulces, mejor es la fruta (piña, sandía, pera, cerezas).

Como todo en esta vida, es una cuestión de equilibro. Si la comida que haces fuera de casa es una vez a la semana, tampoco te martirices. Una sola comida no va a alterar tu figura, y siempre tienes la opción de hacer la cena más ligera.

Aunque te toque comer fuera de casa, disfruta de la comida, pero ya sabes, con moderación.